Coche-bomba en Calahorra

(EFE) El coche-bomba, de color azul, ha hecho explosión en la calle Gallarza, que se encuentra en la parte trasera del acuartelamiento donde, según ha podido comprobar EFE, se han vivido escenas de pánico.

La zona, en la que se había establecido un cordón policial amplio, se encontraba muy concurrida porque acababa de terminar la procesión del Viernes Santo.

La llamada se recibió a las 13:28 horas en la DYA de Vizcaya y avisaba de que a las 14:00 horas explotaría un artefacto colocado en un vehículo del que proporcionaba su modelo, color y marca, han indicado fuentes de esta asociación.

Según ha confirmado el alcalde de la localidad, Javier Pagola, un agente de la Guardia Civil resultó herido leve con una contusión en el cuello tras tirarse al suelo cuando estalló el coche-bomba.
La Policía Local de Calahorra ha ampliado hasta unos 400 metros el cordón policial junto al lugar en el que estalló el coche-bomba por la sospecha de que pudiera existir otro artefacto en la zona. Los Tedax de la Guardia Civil se encargan de revisar todos los vehículos aparcados en la zona.El estallido del artefacto provocó la rotura de cristales en las viviendas que rodean el cuartel, aunque apenas causó daños en este edificio. En las inmediaciones del cuartel continúan decenas de curiosos, que regresaban a casa tras acudir a las procesión de “El Silencio”.

Escribe un comentario